Promotion & Education: International Journal of Health Promotion and Education VII (4):8-12)

PROMOCIÓN DE LA SALUD, EDUCACIÓN PARA LA SALUD Y COMUNICACIÓN SOCIAL EN SALUD:

ESPECIFICIDADES, INTERFACES, INTERSECCIONES

Vera Lucia Góes Pereira LIMA (coord)

Maria Cecília Focesi PELICIONI

Nora Zamith RIBEIRO CAMPOS

Solange L'Abbate

Imprecisiones conceptuales percibidas en las publicaciones brasileñas y en la bibliografia internacional, con reflejos en la práctica y la gestión de las acciones, inspiraran este estudio, cuyos objetivos son: (1) analisar los conceptos de Promoción de la Salud, Educación para la Salud y Comunicación Social en Salud; (2) definir sus especificidades, y (3) identificar sus interfaces e intersecciones.

EDUCACIÓN

Vera Lucia Góes Pereira Lima
(Doctora en Educación, Facultad de Educación/Universidad Federal de Rio de Janeiro
Representante de la Subregión Brasil, UIPES/ORLA)

La educación es el proceso de formación de actitudes y disposiciones fundamentales, no solo intelectuales sino emocionales, para con la naturaleza y el hombre (Dewey, in Teixeira, 1969). Según concepción más reciente, la educación es un proceso de construcción del conocimiento, del desarrollo de la capacidad crítica y de intervención en la realidad para su tranformación (Ignarra, 1998). Trátanse de definiciones distintas ideológicamente, todavía complementarias.

Educación es acción de educar, que se realiza a través del proceso de interacción dialógica entre los actores involucrados. Es un proceso teleológico (intencional), valorativo y ético, que revela una visión del hombre y de mundo. Es humanizar. Es favorecer transformaciones en las personas para el desarrollo de calidades propiamente humanas y el crecimiento personal y social. Es, sobretodo, un proceso de formación, involucrando la adquisición de conocimientos, habilidades, intereses, posturas y potencia para la acción. Supone la contextualización del conocimiento/experiencia y debe resultar en ampliación de la conciencia crítica y cambio de comportamiento. La educación utiliza la enseñanza, pero ni toda enseñanza es necesariamente educación.

La educación ocurre formal e informalmente en la vida social, en un proceso polidireccional de gran complejidad. Vivenciada distintamente por las personas y grupos de la población, refleja valores sociales, la realidad histórica, sociocultural y política, ideologias, condiciones de vida, y prácticas pedagógicas. Como lo escribe Silva (1994) es en el cotidiano que se construyen relaciones pedagógicas en movimientos de construcción y desconstrucción social para la organización de la vida y su recreación, donde el educador es un facilitador que subsidía, apoya, instrumentaliza y estimula el proceso.

Según la visión críticoconstructivista, la relación educativa objetiva la construcción del conocimiento y de una conciencia crítica y, además de un proyecto personal de enfrentamiento de los problemas concientizados, la autoorganización con la lectura crítica de la realidad, como primero paso para la formación del sujeto social, que así se entiende y realiza su propia emancipación (Demo, 1990).

La autora se apoya en el educador brasileño Paulo Freire, que defende: las prácticas participativas, la problematización de la realidad, el estímulo y respecto al educando en la búsqueda de soluciones creativas, el incentivo a la crítica y la relación horizontal entre educador y educando. Apóyase, también, en el constructivismo de Piaget y sus seguidores, que entienden que es la persona quien construye el propio conocimiento, teniendo como punto de partida su experiencia, en un proceso continuo de aprendizaje, cuando problematiza la realidad y formula preguntas e hipótesis (Nery, 1994, in Lima & Ribeiro Campos,1997). Es educador aquel que educa, mismo si no es un profesional; esa es la razón de reconocerse que, más allá de los especialistas, otros hay que pueden tornarse multiplicadores (profesionales o no) capaces de desarrollar acciones educativas.

Accéptase que son los métodos dialógicos (espiritu para el diálogo) y participativos, aquellos que estimulan el crecimiento personal/social, en consonancia con los valores de libertad, responsabilidad y el derecho a la diferencia.

La Educación, en su especificidad, es una práctica social orientada para la formación de la persona en su integralidad. Donde haya acción interpersonal intencionalmente propulsora de crecimiento y formación personal - sea un proceso de capacitación para una competente participación social, sea de desarrollo de habilidades individuales, sea integrando programas de comunicación social y formación profesional, o que tengan como objetivo el desarrollo personal/social – ella será siempre acción educativa.

COMUNICACIÓN SOCIAL

Vera Lucia G.P. Lima

Históricamente fueran reconocidas tres fuerzas en la comunicación: emisión, mensaje, recepción. La idea de las tres fuerzas separadas, en un orden secuencial, estaba relacionada a una visión mecanicista del proceso, unidireccional e irreversible: la calidad de la comunicación dependría de la emisión. En otro momento histórico, se pasa a valorizar el contenido o mensaje y, aun, la emisión más el mensaje, como factores que determinan la calidad de la comunicación (Shannon & Weaver, in Martins, 1998 ). Más adelante, se entiende que el pasaje de la información es reversible y perfecta, y cuando la transmisión no fuera bien sucedida, la razón sería la pérdida de información, por ruido o algún tipo de interferencia. Actualmente el ruído es entendido como elemento constitutivo de la comunicación.

Recién ocurre la tendencia de colocar el mayor peso posible del proceso de comunicación en la recepción. Significaría producir los mensajes que el receptor prefiera recibir, lo que puede generar consecuencias negativas, como refuerzar comportamientos indeseables. Por ejemplo: la presencia masiva de la violencia y erotismo en la mídia, en respuesta a los índices de audiencia, sin la discusión sobre sus motivaciones y consecuencias (tareas de la educación acoplada a la comunicación).

Una concepción más amplia de comunicación social procura incorporar preocupaciones sociales y éticas al proceso, aunque en general definidas bajo la concepción de los formuladores. Estrategias interactivas constituyen importantes tentativas de favorecer el protagonismo del público, en su papel de nuevo emisor.

Conceptuándose información como el contenido de las trocas simbólicas, comunicacionales (Ignarra, 1998), la cuestión del procesamiento asume una importancia central en el proceso y resulta de la aprehensión de la información por cada persona, de acuerdo com su historia y su modo de ser. Luego, al recibir un mensaje, cada uno la estará recreando.

Hoy día, interesa la noción de sentido, que para cada persona es la recreación del significado: recibir ya es emitir, transformar, procesar. Comunicación es, pues, el proceso de producción de sentidos que se realiza a través de las trocas simbólicas entre individuos y grupos (Ibid., 1998).

La utilización de las técnicas de Comunicación Social visa a seducir, tornar atractivo, persuadir, movilizar, impactar el mayor número posible de personas, atraer la atención para contenidos focales, producir cambios. El contenido del mensaje es lo que hace la diferencia.

 

EDUCACIÓN PARA LA SALUD

Solange L‘Abbate
(Socióloga, Prof. Dra. del Departamento de Medicina Preventiva y Social
Facultad de Ciencias Médicas/Universidad Estadual de Campinas, São Paulo/Brasil)

En toda sociedad, los procesos de cambio de carácter más amplio (nivel macro) están permanentemente relacionados con procesos que involucran los individuos en su práctica cotidiana (nivel micro). En este sentido, la Educación para la Salud es importante, cuando se pensa en la formación y capacitación de los profesionales de salud.

Se parte del presupuesto que las metas que tengan como objetivo mejorar la calidad de vida de un país o región, solamente podrán ser alcanzadas si las medidas de orden política son combinadas con acciones específicas en el interior de las instituciones, sobretodo en los servicios de salud, y otros sectores en los cuales la educación para la salud sea relevante: escuelas, empresas, sindicatos, organizaciones nogubernamentales, asociaciones de barrio, comunidades religiosas, y otros.

La Educación para la Salud debe estar involucrada en el cotidiano de las personas, considerando una multiplicidad de aspectos: desde aquellos relacionados a los cuidados con el cuerpo y la mente hasta la percepción de los bienes colectivos producidos por la sociedad, que los ciudadanos pueden y deben usufruir , y la lucha para que tales derechos sean efectivos.

Los procesos educativos deben penetrar de forma capilar, en lo possible, a toda la sociedad. Solo así, poderá ocurrir una nueva promoción de la salud, o sea aquella que "tiene como fin mejorar la salud individual y colectiva y contribuir al logro de la equidad y la justicia social" (Cerqueira, 1997).

La Educación para la Salud es una práctica social concreta, que se establece entre determinados sujetos - profesionales y usuarios - que actuan en el interior de las instituciones, en busca de autonomía, capaces de escoger y tomar decisiones, considerando valores éticos de justicia, solidaridad, productividad y equidad, actuando como educadores en su relación con el otro (indivíduo, grupo, comunidad).

Ese trabajo educativo no se debe transformar en una relación de poder, mas en una relación entre sujetos, entendiendo sujeto como una persona en búsqueda de autonomía, dispuesta a correr riesgos, a abrirse a lo nuevo, a lo desconocido y, en la perspectiva de ser alguien que vive en una sociedad determinada, capaz de percibir su papel personal/profesional/social frente a los desafíos colocados en cada momento (L’Abbate, 1994).

Como consecuencia, la relación entre el sujeto educador y el sujeto educando debe estar marcada por una posición ética, que articule libertad y responsabilidad, visando a la realización de un compromiso. Este educador debe adquirir una competencia que le permita combinar lo técnico (uso de estrategias más adecuadas), lo político (acciones relacionadas a los cambios en la estructura de poder), y una posición ética de respecto a sí mismo y al otro (Rios, 1993).

Tal posición técnica/política/ética exige la utilización de un proyecto didacticopedagógico que articule diferentes concepciones y estrategias, como es el caso de la Pedagogia del Drama o de la Urgencia, de Romaña, que propone la articulación entre la dialogicidad crítica de Paulo Freire, con la visión sociohistórica del desarrollo y el concepto de mediación de Vygotsky, y el Psicodrama de Moreno (Romaña, 1996). Trátase de combinar: palabra, pensamiento y acción: dimensiones indispensables a todo y cualquier trabajo educativo (L’Abbate, 1997).

Débese considerar que toda institución es cruzada dialecticamente por procesos instituídos, de carácter permanente y conservador, y procesos instituyentes de carácter más flexible e innovador. Así, durante todo el tiempo, las dimensiones de carácter molar, relacionanse con imnúmeras irrupciones moleculares, que a todo momento mueven las instituciones, en un proceso continuo de transversalidad entre las estructuras verticales (jerarquizadas) y horizontales (más homogeneas), (Guattari,1987).

Compete al educador percibir las diversas faces de este dinamismo, sentiéndose parte integrante de todos estes procesos, pudiendo optar por caminos de la transformación que apunten para valores de justicia, solidaridad, productividad y equidad.

Este tipo de abordaje es utilizado por el Laboratório de Comunicación y Educación para la Salud (LACES), que existe desde 1992 en el Departamento de Medicina Preventiva y Social de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP). Constituido por un grupo multiprofesional e interinstitucional, tiene por objetivos: integrar la teoría y práctica en los campos de la comunicación y de la educación para la salud., realizar procesos de perfeccionamiento, supervisión e intervención, y capacitar los profesionales de la salud, sobretodo en las instituciones públicas de salud.

La evaluación, parte intrínseca del proceso, constituye una tarea compleja, dado el carater cualitativo de lo que se quiere alcanzar. Por ser el proceso educativo es demorado, ella no puede ser inmediatista, exigindo del Educador en Salud creatividad y paciencia, y que, al evaluar, él se mantenga en su papel de educador.

PROMOCIÓN DE LA SALUD

Nora Zamith Ribeiro Campos
(Socióloga, Mestre en Educación
Asesora de la UIPES/ORLA, Subregión Brasil)

La Carta de Ottawa (1986) define la Promoción de la Salud como proceso de capacitación de la comunidad para actuar en la mejoría de su calidad de vida y de salud, incluso un mayor control sobre ese proceso. Agrégase que: para alcanzar un estado de completo bienestar físico, mental y social, indivíduos y grupos deben ser capaces de identificar sus aspiraciones, satisfacer sus necesidades y cambiar o saber manejar el medio ambiente (Brasil/ MS, 1996). Esto significa controlar los factores políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales, los cuales incluyen: habitación, educación, alimentación, renta, acceso a los servicios de salud, ecosistema estable, recursos sustentables, justicia social, y otros.

Con base en esas definiciones, la Promoción de la Salud caracterízase por ser un proceso amplio, cuya especificidad reposa en la naturaleza comprensiva de las acciones que debe desarrollar. Integran sus especificidades:

1. elaboración e implementación de políticas públicas multisectoriales orientadas para la salud y la calidad de vida, lo que debe significar: el combate de la miseria, amparo a las poblaciones desprovistas, generación de empleos, mejoría de viviendas, alimentación, educación, servicios de salud, transporte, implantación de infraestructura, etc. La intersectorialidad y, en algunos casos, la interdependencia internacional son, en ese proceso, factores imprescindibles;

2. planificación, implementación y evaluación de las acciones promotoras de ambientes saludables (health promoting settings): ambientes físico, social, cultural, económico y político (Brasil/MS, 1996). La articulación de las organizaciones públicas y privadas, gubernamentales y non gubernamentales, de los sectores económico y social, tiene un role primordial en la concretización de esa estrategia, así como la regionalización y/o internacionalidad de las acciones, con responsabilidad y participación de todos;

3. reorientación de los sistemas y servicios de salud de forma a tornar viable la implementación de políticas de Promoción de la Salud.

Integran, también, la propuesta:

4. desarrollo de habilidades individuales;

5. empoderamiento de la población (empowerment) visando la identificación de los determinantes de su salud;

6. articulación y formación de redes de comunicación e información;

7. desenvolvimiento de nuevas alianzas, destacándose la importancia de partenariados que tengan por objetivo la mejoría de la vida de las poblaciones y la equidad;.

8. defensa de la salud (advocacy) direccionada sobretodo a los formuladores de políticas, de tal forma que la legislación y las políticas públicas en conjunto puedan garantizar el compromiso com el desarrollo de la salud (Tennyson, 1997);

9. búsqueda de sustentabilidad de las acciones promotoras de salud: acciones políticas, económicas y prácticas, en los niveles local, regional, nacional (y mundial), donde la integralidad de las acciones es imprescindible (OMS, 1997; Buss, 1997);

10. reconocimiento de una relación de mutua determinación entre salud y desenvolvimiento (Brasil/MS, 1996), incluye la lucha en favor de la equidad, el estímulo a la participación y a la práctica de la ciudadanía, y la búsqueda de nuevas alternativas;

11. construcción del capital social (OMS, 1997), como condición de éxito para el desarrollo de la Promoción de la Salud y control de sus determinantes.

El aspecto más importante de la Promoción de la Salud es su nueva forma organizacional - acciones coordenadas multisectoriales, visando al bienestar global por medio de la elevación de los niveles de salud de la población y la disminución de la iniquidad: una combinación de estrategias y actividades prácticas para garantizar un profundo compromiso social que haga de la salud una prioridad de todos.

 

 

INTERFACES E INTERSECCIONES

Maria Cecília Focesi Pelicioni
(Prof. Dra. Del Departamento de Prática de Salud Pública/Facultad de Salud Pública Universidad de São Paulo
Asesora del Director de la Oficina Regional de UIPES/ORLA)


Nora Zamith Ribeiro Campos
Solange L´Abbate
Vera Lucia Góes Pereira Lima

Interfaz es el lugar en que dos sistemas interdependientes se encuentran, interactuan o se intercomunican (Larousse, s.d.). Intersección es comprendida como la operación por medio de la cual es constituído un conjunto de todos los elementos que pertenecen por igual a dos o más conjuntos (Aurélio, 1975).

Al considerar el concepto más amplio de Educación como proceso de formación, puédese afirmar que toda educación debe ser una educación para la salud, que objetiva el desarrollo individual, la adquisición de la autonomía, y la preparación para el ejercicio de la ciudadanía, como condiciones de lograr el estado de salud, luego, mejor calidad de vida. Evidenciase, entonces, la intersección entre las dos áreas, sobretodo en la acepción de educación integrada a la acción de salud.

Entre Comunicación Social en Salud y Educación para la Salud existen objetivos comunes (promover la salud) y modos distintos, aunque complementarios, de actuación. La primera, en su especificidad, está direccionada a la producción de sentidos y transmisión de mensajes educativos. La segunda preocupase con el contenido y fundamento ético de la transmisión, debiendo: cuestionar, mostrar alternativas, estimular la crítica y profundizar la reflexión (tal postura debe ser estimulada delante de la vida en general y sus condicionantes). Para pensar la formación del receptor/nuevo emisor, la comunicación debe acoplarse a la educación (Martins, 1998)

Cuando se trata de la Promoción de la Salud, Educación y Comunicación Social poseen importante interfaz, debiendo actuar de forma articulada, desde la planificación hasta la implantación, evaluación y sustentabilidad de programas. En una acepción más amplia de la comunicación social en salud, están incorpordas acciones típicas de la educación, evidenciándose, entonces, el área de intersección.

Se percibe, también, la intersección entre Educación para la Salud y Promoción de la Salud, ambas visando al bien estar global a través de la elevación de los niveles de salud de la población y la disminución de la iniquidad. La Promoción de la Salud pretende la creación de una cultura de salud y el desarrollo del poder de la población (empowerment). Queda muy claro el role de la educación en ese proceso: como formación de los individuos para su próprio fortalecimiento personal-social; como principal estrategia metodológica para la capacitación de la comunidad y desarrollo de las habilidades individuales, y como inductora de una participación efectiva, conciente, responsable y ética en la vida social (Lima, 1995), por lo tanto para el ejercício de la ciudadania, incluso la lucha por los derechos sociales y contra las barreras políticas y económicas que puedan bloquear o detener eses objetivos (Ribeiro Campos, 1993). Reconocida como derecho humano básico, la educación es un elemento llave para generar los cambios políticos, económicos y sociales, que tornan el acceso a la salud posible para todos (OMS, 1991).

La elaboración e implementación de políticas públicas saludables y la creación de ambientes saludables, deben refletir necesidades y prioridades de la sociedad organizada. El reconocimiento de tal fato por la población resulta de la educación recibida y del quantum de información acumulada., y es fundamental para el grado de adhesión de las personas.

Sin hablar de inversiones específicas del sector económico, la sustentabilidad de las acciones (el quehacer para que tengan su continuidad garantizada y eficacidad) depende de la Educación y de la Comunicación Social, verificándose interfaces e intersecciones entre las dichas áreas. El compromiso social, la identificación de los determinantes de la salud, la construcción del capital social, y el establecimiento de nuevas alianzas y partenariados, incluso con el sector privado, resultan de un trabajo educativo de desarrollo de la conciencia crítica, de información y de comunicación social.

Concluyendo, espérase que esa análisis súmese a otros esfuerzos, para: conferir mayor claridad a los conceptos en discusión (definición, especificidad, interrelaciones); contribuir para la planificación/desarrollo de las acciones multiprofesionales, estimulando responsabilidades sectoriales y posturas solidarias, esenciales a una productiva movilización; colaborar para mayor comprensión cuanto a la interrelación Educación de la Salud/Promoción de la Salud y a los papeles de la Educación y de la Comunicación visando el fortalecimiento de las acciones de Promoción de la Salud y su eficacia.

 

 

BIBLIOGRAFIA/REFERENCES

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Resumen

Analízanse los conceptos de Promoción de la Salud (PS), Educación para la Salud (ES) y Comunicación Social en Salud (CSS), y sus interrelaciones, estableciéndose como uno de sus fundamentos la discusión de la Educación, definida como proceso intencional, valorativo y ético de formación del hombre en su integralidad (intelectual, emocional, social), a través de la construcción del conocimiento, de la conciencia crítica, y de la capacidad de intervención en la realidad.

Educación y ES poseen amplia area de intersección: ambos objetivan el desarrollo individual, la adquisición de la autonomía y la preparación para el ejercicio de la ciudadania. Es la especificidad de la ES direccionar sus acciones para que sean alcanzadas mejor salud y calidad de vida.

La formación/capacitación de los profesionales de salud debe favorecer la toma de conciencia del involucramiento de la ES en el cotidiano de las personas, desde los cuidados con el cuerpo y la mente y la comprensión de que todos los ciudadanos deben usufruir de los bienes colectivos producidos por la sociedad, hasta la percepción del dinamismo entre los procesos instituídos (conservadores) y los procesos instituyentes (innovadores) que se cruzan dialecticamente en el interior de las instituciones, para poder optar por caminos de transformación que apunten para la justicia, solidaridad, productividad y equidad.

La PS, definida por la Carta de Ottawa (1986), constituye una innovadora propuesta organizacional y un paradigma de la salud visando al bien estar global. Entre PS y ES hay una importante intersección, respecto a la creación de una cultura de salud, el empoderamiento de la población, y el estímulo a la adhésion de las personas en los procesos de implementación de políticas publicas saludables y creación de entornos saludables. Esa es la razón por la cuál los programas de PS deben incluir prácticas de ES.

ES y CSS, como estrategias de PS, poseen objetivos comunes (interfaz) y modos distintos y complementarios de actuación, pero es indudable el papiel de la ES de inductora de una participación efectiva, conciente, responsable y ética en la vida social.

 

Abstract

Health Promotion, Health Education, Health Social Communication: specificities, interfaces, intersections

Health Promotion (HP), Health Education (HE) and Health Social Communication (HSC) concepts and interrelations are analysed, being Education considered one of their foundations and defined as an intentional, ethical and value-based process for the formation of the integral (intelectual, emotional, social) man, through the building of knowledge and critical conscience, and the capacity of intervention in the reality.

Education and HE have both a broad intersection area: common objectives such as the individual development, the acquisition of autonomy and the preparation for the practice of citizenship. It is the specificity of HE to direct its actions towards better health status and quality of life.

The formation/training of health professionals must consider the fact that HE should be concerned with citizen's everyday life, which involves body and mind care, the awareness of the right to enjoy the collective goods produced by society, as well as the perception that every institution is dialectically crossed by instituted (conservative) and instituting (innovative) processes. This understanding helps the professionals to opt for transformation ways which lead to justice, solidarity, productivity and equity.

HP, defined in the 1986 Ottawa Charter, is an innovative organizational proposal and paradigm which aims at the global well being. HP and HE have an important intersection, both concerned with the creation of a health culture, the community empowerment, and the stimulus to make people adherent to the processes of implementation of healthy public policies and the creation of healthy environments. This is why HP programs must include HE practices as well.

HE and HSC, both considered strategies os HP, share the same objectives (interface) but have different and complementary ways of acting. It is beyond doubt, however, the role played by HE in inducing people to an effective, conscientious, responsible and ethical participation in social life.

RESUMO

São discutidos os conceitos de Promoção da Saúde (PS), Educação em Saúde (ES) e Comunicação Social em Saúde (CSS) e suas inter-relações, estabelecendo-se como um de seus fundamentos a discussão do conceito de Educação, definida como processo intencional, valorativo e ético de formação do ser humano em sua integralidade (intelectual, emocional, social), através da construção do conhecimento e da consciência crítica e da capacidade de intervenção na realidade. Percebe-se que Educação e ES possuem ampla área de interseção, pois esta última também tem como objetivos o desenvolvimento individual, a aquisição de autonomia e a preparação para o exercício da cidadania, como condições para atingir-se o estado de saúde e, portanto, melhor qualidade de vida. Os profissionais de saúde, em seu processo de formação/capacitação, devem tornar-se conscientes de que a ES deve estar envolvida no cotidiano das pessoas numa multiplicidade de aspectos, desde os cuidados com o corpo e a mente até a percepção de que os bens coletivos produzidos pela sociedade devem ser usufruídos por todos os cidadãos. Também lhes compete perceber as diversas faces do dinamismo entre processos instituídos (de caráter permanente e conservador) e processos instituintes (de caráter inovador), que se cruzam dialeticamente, podendo optar por caminhos de transformação, que apontem para valores de justiça, solidariedade, produtividade e equidade. A PS, caracterizada de acordo com o conceito, princípios e estratégias propostas pela Carta de Ottawa (1986), constitui uma nova proposta organizacional e um paradigma visando o bem estar global. ES e CS são duas importantíssimas estratégias de PS, que possuem objetivos comuns (interface) e operam de modos distintos e complementares para a criação de uma cultura de saúde, o desenvolvimento do poder da população (empowerment), assim como favorecer o grau de aderência das pessoas à implementação de políticas públicas saudáveis e criação de ambientes saudáveis. É muito claro o papel da ES na a formação dos indivíduos para seu fortalecimento pessoal-social, como principal estratégia metodológica para a capacitação da comunidade e desenvolvimento das habilidades individuais, e como indutora de uma participação efetiva, consciente e responsável na vida social.